27/12/12
14/6/12
6/5/12
El viaje
El mar. Navegar. Las anclas, las velas, los
domingos y las gaviotas. El incontable repiquetear de los pájaros carpinteros
en la proa y un dulzor especial después de la pesca nocturna. Días y días de un
azul turquesa prolongado y la sensación inexistente de que todo volverá. Nada
más allá de una tormenta feroz cuando el crepúsculo cae y la clara y repetitiva
angustia de pecho, tan fuerte como un re del mismo pecho. A veces el sol no
sale al otro día. A veces la oscuridad madruga. La maldita y acosadora soledad,
sin estar solo. El mar, el camino obvio, sisi, para allá. Un viaje desolador. Continuo. Marcado por la
punta arrugada del fracaso. Fracasar y hundirse hasta que la frente llegue al
titanic. Desangrarse y otra vez volver a navegar. El mar nunca sabe mejor que
cuando la sal te arde en las heridas. Y en ese incansable cause azul una noche
de primavera chocamos. Mi mar intentaba brillar, pero solo intentaba. Nunca pensé en nadar seriamente .Un par de ahogos y algún otro hueco en mi barquito me tenían los
dedos acalambrados. La sal me arrugaba las pestañas y sensación de que nada podía
ser como se veía desde arriba, me agobiaba. Las mañanas también tenían un dulzor
especial (la pesca nocturna funcionaba). Navegar, navegar y navegar. Hemos navegado. Encontramos algunas estrellas vislumbradas y también
detestables meteoritos, ya destrozados por la mirada de nuestra popa. ¿Quién creería
en la barca incurable de sensaciones únicas y encontradas que sedujeron a
nuestro amor? ¿Quién sospecho que en nuestro barcochocadoyarmadodenuevoamano
las tormentas no tenían efecto? Incomprendido el rugir de un motor imparable a
punta de pistola en la marea roja. Loca y disparatada
la valija que llevaste entre los elementos de cocina. Los cuentos y escritos de
la maquina sin la tecla B que siempre pero siempre estuvo ahí. Podría ser vos. Podría
ser yo. Descendimos del cielo a los infiernos. Pretendimos ser poesía. Pelear
con el mundo y su océano de
alucinaciones. Hasta que por fin ¡Nada existe! ¡Nada existirá! No sé si acaso
existe una razón para acordarnos. ¡Yo no como decirte que te busque sorteando el
tiempo y el dolor! Sé que en la soledad no había nada que temer, pero también sé
que cada día fue un paso para entender que hay un respiro en el amor. En este
invaluable, inseparable y fulminante amor.
4/3/12
Terminar

Cada secreto escondido en el mapa de una sociedad que viaja todos los días velozmente a la ambición. Ese sentir hermano de la frustración que no tiene metas ni limites. Todo lo que lo rodee siempre será alimento de una cárcel de la que difícilmente podamos escapar. La frustración es el protagonista necesario para que la rueda de la ambición siga girando. Nosotros la ausente eternidad y la eterna sensación de que todo volverá. ¿Pero cuando? Si no hay ningún lugar donde ir. Si no hay lugar donde llegar ¿Que es esta carrera absurda hacia la nada? Si el amor es el instante que somos y la soledad jamás es una elección. Todo lo que podemos hacer para amar es lo único que podremos hacer, lo demás es pura mierda. Y este final, también.
1/3/12
Bocanadas.....
20/2/12
Hogar

De la gente prefiero callar. Pero de las pequeñas calles de tierra sin cordón. De la plaza a dos diagonales del cielo turquesa. De las mañanas, los pájaros y las canciones de un hermoso mundo de atracciones del cual podemos ser espectadores. De un bar que vende por copas y copas que cantan los brindis. Del viento, ese viento del cerro chiquito que prende las narices y mueve el pastizal. De la lluvia, de madrugada y de goterones, de bailes guerreros y golpes certeros, de caída libre y giro vertical, de cruces, de mapas, de rutas y de viajes. De este lunes, soleado y mojado. Y de vos mi amor que en esta ciudad te encontré.
12/2/12
Mi ciudad bonita

Por una ventana veo la ciudad de mañana. Es fresca, vital y además con aire del cerro chiquito que es azul, pero azul Francia. Algunos audaces barren y otros más audaces parten a dormir. Las calles conservan aquella tierra que ha servido de lluvia y cuando llueve el cordón se vuelve puerto de barcas conquistadoras. Todas de papel. Se festeja más que los festejos y eso que es lunes. Y en el invierno el barrio del sur y un puente de tren te protegen al caminar. ¿Porque la gente quiere irse de acá? Una caja de zapatos en el 12h y un pequeño ventiluz en la medianera es un lugar mejor para algunos. Es difícil sentirse parte del universo en el medio de la quebrada pero que inmensos somos en el ascensor de un edificio ¡Y que lindo somos en su espejo! El mundo no entiende de amores ya y todos se deciden por alguna de las dos. La otra, donde dicen que pasan las cosas pero donde el cielo cada vez se ve menos.
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