14/6/12

Te espero en el cruce y allá decidimos si cara o cruz,
si suerte o destino, si esta todo escrito o si escribimos de más.

6/5/12

El viaje


El mar. Navegar. Las anclas, las velas, los domingos y las gaviotas. El incontable repiquetear de los pájaros carpinteros en la proa y un dulzor especial después de la pesca nocturna. Días y días de un azul turquesa prolongado y la sensación inexistente de que todo volverá. Nada más allá de una tormenta feroz cuando el crepúsculo cae y la clara y repetitiva angustia de pecho, tan fuerte como un re del mismo pecho. A veces el sol no sale al otro día. A veces la oscuridad madruga. La maldita y acosadora soledad, sin estar solo. El mar, el camino obvio, sisi, para allá. Un viaje desolador. Continuo. Marcado por la punta arrugada del fracaso. Fracasar y hundirse hasta que la frente llegue al titanic. Desangrarse y otra vez volver a navegar. El mar nunca sabe mejor que cuando la sal te arde en las heridas. Y en ese incansable cause azul una noche de primavera chocamos. Mi mar intentaba brillar, pero solo intentaba. Nunca pensé en nadar seriamente .Un par de ahogos y algún otro hueco en mi barquito me tenían los dedos acalambrados. La sal me arrugaba las pestañas y sensación de que nada podía ser como se veía desde arriba, me agobiaba. Las mañanas también tenían un dulzor especial (la pesca nocturna funcionaba). Navegar, navegar y navegar. Hemos navegado. Encontramos algunas estrellas vislumbradas y también detestables meteoritos, ya destrozados por la mirada de nuestra popa. ¿Quién creería en la barca incurable de sensaciones únicas y encontradas que sedujeron a nuestro amor? ¿Quién sospecho que en nuestro barcochocadoyarmadodenuevoamano las tormentas no tenían efecto? Incomprendido el rugir de un motor imparable a punta de pistola en la marea roja. Loca y disparatada la valija que llevaste entre los elementos de cocina. Los cuentos y escritos de la maquina sin la tecla B que siempre pero siempre estuvo ahí. Podría ser vos. Podría ser yo. Descendimos del cielo a los infiernos. Pretendimos ser poesía. Pelear con el  mundo y su océano de alucinaciones. Hasta que por fin ¡Nada existe! ¡Nada existirá! No sé si acaso existe una razón para acordarnos. ¡Yo no como decirte que te busque sorteando el tiempo y el dolor! Sé que en la soledad no había nada que temer, pero también sé que cada día fue un paso para entender  que hay un respiro en el amor. En este invaluable, inseparable y fulminante amor.

4/3/12

Terminar


Cada secreto escondido en el mapa de una sociedad que viaja todos los días velozmente a la ambición. Ese sentir hermano de la frustración que no tiene metas ni limites. Todo lo que lo rodee siempre será alimento de una cárcel de la que difícilmente podamos escapar. La frustración es el protagonista necesario para que la rueda de la ambición siga girando. Nosotros la ausente eternidad y la eterna sensación de que todo volverá. ¿Pero cuando? Si no hay ningún lugar donde ir. Si no hay lugar donde llegar ¿Que es esta carrera absurda hacia la nada? Si el amor es el instante que somos y la soledad jamás es una elección. Todo lo que podemos hacer para amar es lo único que podremos hacer, lo demás es pura mierda. Y este final, también.

1/3/12

Bocanadas.....

....de aire, viento, vendavales, tormentas y huracanes del cerro chiquito, que es azul y que quiere mimarte los pulmones mi amor.

20/2/12

Hogar


De la gente prefiero callar. Pero de las pequeñas calles de tierra sin cordón. De la plaza a dos diagonales del cielo turquesa. De las mañanas, los pájaros y las canciones de un hermoso mundo de atracciones del cual podemos ser espectadores. De un bar que vende por copas y copas que cantan los brindis. Del viento, ese viento del cerro chiquito que prende las narices y mueve el pastizal. De la lluvia, de madrugada y de goterones, de bailes guerreros y golpes certeros, de caída libre y giro vertical, de cruces, de mapas, de rutas y de viajes. De este lunes, soleado y mojado. Y de vos mi amor que en esta ciudad te encontré.

12/2/12

Mi ciudad bonita


Por una ventana veo la ciudad de mañana. Es fresca, vital y además con aire del cerro chiquito que es azul, pero azul Francia. Algunos audaces barren y otros más audaces parten a dormir. Las calles conservan aquella tierra que ha servido de lluvia y cuando llueve el cordón se vuelve puerto de barcas conquistadoras. Todas de papel. Se festeja más que los festejos y eso que es lunes. Y en el invierno el barrio del sur y un puente de tren te protegen al caminar. ¿Porque la gente quiere irse de acá? Una caja de zapatos en el 12h y un pequeño ventiluz en la medianera es un lugar mejor para algunos. Es difícil sentirse parte del universo en el medio de la quebrada pero que inmensos somos en el ascensor de un edificio ¡Y que lindo somos en su espejo! El mundo no entiende de amores ya y todos se deciden por alguna de las dos. La otra, donde dicen que pasan las cosas pero donde el cielo cada vez se ve menos.